componentes electrónicos de un ssd

Todas las diferencias entre HDD y SSD: ¿cuál es el mejor para usted?

Hay muchas diferencias entre la velocidad, el espacio de almacenamiento, el rendimiento y los precios entre los dos medios. Averigüemos cuál será el mejor para sus propósitos

El mundo de los medios de memoria es vasto y está en constante evolución. Desde MicroSDs casi invisibles hasta las altas torres de almacenamiento de las grandes empresas

Cada uno tiene sus propias calidades y debilidades y por lo tanto el lugar donde está más o menos indicado. Aunque están blindadas, estas unidades suelen ser frágiles por dentro, lo que obliga al usuario a saber cómo manejarlas con cuidado.

Un gran dilema es la SSD vs. HDD para muchos que se enfrentan a tener que comprar un nuevo medio de almacenamiento u ordenador. O para aquellos que han decidido actualizar el disco duro de su PC y no saben qué camino tomar.

En este artículo aclararemos las ideas sobre estos dos famosos tipos para ayudar a cada lector a descubrir las diferencias y saber cuál será el mejor para ellos mismos.

¿Qué hace que una unidad SSD sea tan diferente de una HDD?

Cómo funcionan

La primera diferencia fundamental radica en el mecanismo de funcionamiento de estas dos tecnologías. Es bueno empezar desde este punto para entender las razones que hay detrás de las siguientes diferencias.

HDD – Sistema físico

La unidad de disco duro (HDD) es el más antiguo de los dos sistemas, nacido en la práctica con el desarrollo de los primeros ordenadores. Aunque ha evolucionado a lo largo de las décadas, su funcionamiento sigue siendo el mismo.

Consiste en un disco real que gira alrededor de un pivote a varios miles de rpm.

Desde aquí, la información se copia y se lee a través de un pequeño brazo mecánico llamado

“read-write head”, similar a una plataforma giratoria. Esto tiene por objeto alterar el campo magnético del disco y permitir así su uso.

SSD – Sistema digital

La unidad de estado sólido (SSD), por otro lado, es el joven de la pareja, que sólo se ha abierto al comercio masivo en los últimos años. Y con la carrera por la innovación en esta tecnología, se ha eliminado la parte mecánica del sistema, dejándolo sin movimiento.

En lugar del disco sólido, la SSD utiliza los llamados chips, o más específicamente, una memoria flash.

Por lo tanto, hay un almacenamiento de memoria en una unidad digital, que copia y permite la lectura de datos como un USB, así que sin recurrir al movimiento.

Características técnicas

Sabiendo cómo funciona, ahora estará claro por qué habrá diferencias entre los dos sistemas en cuestión. A continuación, analizaremos los diferentes puntos y propondremos un ganador para cada uno de ellos.

1. VELOCIDAD/RENDIMIENTO –> SSD

La mayor ventaja de la tecnología que hay detrás de las unidades SSD es su velocidad, en comparación con las unidades de disco duro clásicas. Son más potentes tanto en capacidades de lectura como de escritura, lo que la convierte en una herramienta rápida para muchas tareas.

Eso depende totalmente de su estructura. Un disco duro tiene la información en su disco, accesible a través del brazo dentro de él. Cuantos más datos guarde, más fragmentados estarán los datos que guarde en el medio y más lento será el proceso de acceso.

En una unidad SSD existe la misma fragmentación, pero sin partes mecánicas: cada célula de memoria es accesible en todo momento y al mismo tiempo. Una especie de superpotencia digital que lo convierte en el campeón indiscutible de la velocidad.

2. CICLO DE VIDA–> HDD, pero….

En general, la longevidad de un HDD es mayor que la de su compañero. En la misma gama de productos, una unidad SSD tiene una vida útil media de 5 años, mientras que la unidad de disco duro puede llegar hasta los 10 años.

Sin embargo, hay que hacer dos aclaraciones. La primera es que el disco sólido es mucho más frágil, ya que está hecho de partes mecánicas. Ante una caída, un golpe o un choque, todo el sistema puede verse comprometido y con él todos los datos que contiene.

Saber siempre cómo cuidar al máximo estos instrumentos evitando el riesgo de situaciones desagradables.

El hermano menor, delgado y sin partes móviles, resulta ser más resistente al estrés. Además, aunque tiene una vida útil más corta, existe un sistema llamado TRIM que permite que el dispositivo vuelva a funcionar.

Permite su optimización y por lo tanto pospone su obsolescencia.

Así que aunque sobre el papel el HDD parece tener su victoria, una vez en el campo la situación puede ser diferente.

3. CAPACIDAD DE ESPACIO –> HDD, pero….

Puede que no parezca honesto, pero delante de cada punto a favor de los discos duros siempre hay un Peroi. Pero así son las cosas.

Al principio, todo se trata de discos sólidos. De hecho, se trata de una enorme cuenca de almacenamiento, donde el estándar en 2019 es de alrededor de 500 gigabytes, si no de 1 terabyte. Y con precios a partir de 30-40 €.

Por esta razón, son comunes en el uso de unidades de copia de seguridad, almacenamiento de archivos y construcción de torres de almacenamiento.

Por otro lado, una unidad SSD con la misma cantidad de espacio que el miembro de su familia tendrá precios significativamente más altos.

Sin embargo, el “Pero” aparece en forma de dos aspectos. A pesar de la alta capacidad de los discos duros, como se mencionó anteriormente, con el tiempo habrá más y más problemas de fragmentación de datos, lo que ralentizará el proceso.

Por lo tanto, se recomienda el disco sólido como un «almacén» en el que se pueden apilar grandes cantidades de datos no necesarios todos los días. Si se utiliza para el trabajo y la carga de bytes, puede tener sorpresas desagradables.

Y aunque los precios de los soportes SSD siempre han sido altos, la situación está cambiando hoy en día. La diferencia entre los dos permanece, pero lo que cambia es que ambos están cayendo en precio.

Si hace 5 años un almacenamiento de 500 gigabytes podía costar 70€ en un HHD y 150€ en una SSD,  hoy los números están cambiando.

4. ENERGÍA, RUIDO Y FORMA –> SSD

3 a 0 para la memoria digital en los tres frentes. Las unidades SSD no necesitan energía para hacer funcionar un disco y sus mecanismos, lo que las hace más eficientes.

Y en un portátil esto se traduce en una mayor duración de la batería.

Además, debido a ese disco, los HDD producen un sonido medio, más o menos molesto dependiendo del modelo. Esto es especialmente cierto cuando tienen que trabajar en procesos pesados como programas o videojuegos.

Y finalmente, mientras que el HDD tiene una forma mínima que puede lograr, este problema no se presenta en su compañero, que usted puede encontrar en el mercado en cualquier tamaño posible.

Entonces, ¿cuál es el mejor para ti?

En este punto y con los datos en mano, podemos decir que en términos de rendimiento, el SSD es el campeón indiscutible. Esto no significa, sin embargo, que el disco sólido sea ahora un fósil para olvidar; por el contrario, todavía desempeña un papel importante en la informática actual.

En general, recomendamos la compra de un disco duro:

  • Para aquellos que buscan soporte para almacenar grandes cantidades de datos como películas, fotos y videos, documentos y varios archivos. A un costo más bajo usted tendrá una herramienta que le permitirá hacer un gran trabajo;
  • a usuarios promedio que usan su laptop/memoria externa sin profesionalismo o sin el uso de programas pesados como Photoshop o videojuegos de alto rendimiento;
  • aquellos con un presupuesto limitado para gastar, pero que todavía buscan un buen producto.

En lo que respecta a la SSD, el consejo es:

  • para aquellos que buscan un producto de alto rendimiento para trabajo, juegos, gráficos, música y varios programas;
  • los que utilizan sus ordenadores portátiles fuera del hogar, exponiéndolos al estrés, como los nómadas digitales y los estudiantes;
  • para usuarios que no tienen tiempo que perder y que buscan la máxima velocidad en cualquier situación, además de estar dispuestos a gastar algo más en ello.

Entonces, ¿cuál es el dispositivo perfecto para ti?